
En ese terreno, los rookies se llevaron la victoria gracias al partido serio de un ultraocupado DeJuan Blair, claro merecedor del MVP, que fue para Tyreke Evans. El base de los Kings, hizo 26 puntos, 6 rebotes, 5 asistencias y 5 robos, pero el de los Spurs, lo mereció igualmente -o más- que Evans. La organización -con Craig Sager como presentador- le dio el trofeo a Evans, que no dudó en ofrecérselo a Blair para que fuera algo conjunto.
El partido fue lo de menos. Durante los primeros 20 minutos, los rookies lideraron el partido manteniendo siempre ventajas mínimas, hasta que a 7 minutos para el descanso, y con Evans a la cabeza en ataque, consiguieron una mínima ventaja, 67-55.

El otro jugador de los Kings, Omri Casspi, también tuvo una buena actuación, logrando 13 puntos, 5 rebotes y 3 asistencias en los 24 minutos que disputó.
En los sophomores, se echó en falta la aportación de jugadores como Danillo Gallinari, OJ Mayo, Brook Lopez o Eric Gordon. Además del rendimiento mejorable de estos jugadores, hay que citar a Michael Beasley, absolutamente obsesionado por ganar el partido y llevarse el MVP, parecido al show particular de Westbrook.