Hace más de un mes que Isaiah Thomas dejó de ser el base titular de Sacramento Kings. Han sido 14 partidos consecutivos en los que Aaron Brooks ha sido el elegido por Keith Smart para asumir el mando de las operaciones del equipo.

Una situación que se confirma con detalles como que uno de los referentes de la plantilla como DeMarcus Cousins saliera tras un partido con la camiseta de Thomas puesta. La buena relación entre el center y el base es palpable, así como con Jimmer Fredette, a quien Cousins no duda en alagar cada vez que puede.
Estadísticamente los números de ambos son similares pero el peso en el campo entre uno y otro es muy diferente. La elocuencia que mantiene Thomas durante todo el encuentro es algo que Brooks no ha hecho en toda la temporada. Su sacrificio e identificación con el público, así como su constante presencia en actos de la franquicia juegan a favor del ex de Washington Huskies.
Ambos terminan contrato esta temporada aunque de manera diferente. Brooks tiene una player option por la que renovaría automáticamente otro curso más por algo más de 3 millones de dólares, mientras que Thomas está pendiente de una team option.