Si no fuera por los 213 centímetros de largo de su cuerpo, Hamady N'Diaye podría pasear tranquilamente por el centro de Sacramento sin llamar demasiado la atención. De hecho, lo más probable es que nadie le conociera incluso aunque hubiera estado yendo al Power Balance Pavilion durante lo que va de pretemporada.

Pero a pesar de no estar contando para Keith Smart, la imagen que el center se está llevando del cuerpo técnico de los Kings no puede ser más positiva.
"Ellos trabajan conmigo y me hacen entender cosas que no hacía antes, y es una gran sensación", señalaba el africano al periodista Jonathan Santiago.
Un buen ambiente y ganas de trabajar que no sólo afecta a los técnicos, sino también a los propios jugadores. "Todo el mundo entrena duro, muy duro, y me encanta", indica el africano. "El feeling que hay aquí, la camaradería, es que los entrenadores y todo el mundo está dispuesto a ayudar".