Los debut nunca fueron fáciles en torneos cortos donde las exigencias están presentes desde el primer pitido inicial. En este estereotipo entra la derrota de mala manera de Sacramento Kings contra San Antonio Spurs en el estreno en la Summer League de Las Vegas. Pero la realidad es que la franquicia californiana ha sabido rehacerse y llegar a las eliminatorias por el título con dos victorias consecutivas.

El mismo guión siguió el encuentro contra Charlotte Hornets, pero en esta ocasión, la energía aguantó durante toda la segunda parte. A pesar de la superioridad de Noah Vonleh en el rebote, fueron dos secundarios los que sacaron las castañas del fuego: RaShad James (12 puntos) y MarShon Brooks (11 puntos, 3 rebotes).
Volvió a ser un mal partido de los dos novatos del año pasado. Ni Ben McLemore ni Ray McCallum tuvieron sus mejores minutos, aunque no tardarían en llegar. De nuevo Acy y Stauskas anotaron por encima de la decena, aunque por una causa u otra no fueron los mejores del equipo.
Al contrario que en los dos partidos anteriores, los Kings salieron dormidos en el encuentro ante el combinado de la NBADL. Un parcial inicial de 15-2 no hacía presagiar nada bueno pero, por cosas de estas ligas de verano, este tipo de anotaciones son relativamente habituales.

Stauskas volvió a anotar con fluidez, Acy se mostró duro en la pintura, y McLemore y Williams consiguieron ser protagonistas, en buena parte, por el gran rendimiento de McCallum, del que dependen en buena medida sus oportunidades para anotar. No se puede obviar en estos dos últimos choques el buen rendimiento del undrafted Eric Moreland y su capacidad reboteador y taponador que, probablemente, le harán estar en el training camp de octubre.